“Si Massa abre una tercera vía, será porque se lo pide Macri”

La cumbre de un sector del justicialismo en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú donde el denominado peronismo federal cuyas caras más mediáticas son las de los ex dirigentes kirchneristas Sergio Massa y Florencio Randazzo, ratificó que no hay posibilidad alguna de acercamiento con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner pero también dejó preocupaciones y especulaciones por doquier.

Concejales bonaerenses de las filas de Massa ven como “una locura” jugar por pedido del oficialismo aunque no comulguen con la ex presidenta. Tal es el caso de Martín Insaurralde, cercano a las filas del dialoguista Menéndez, quien el fin de semana estuvo reunido con un conocido edil del Frente Renovador; que a su vez piensa en hacer rancho aparte.

La conclusión numérica es que sin el kirchnerismo/Unidad Ciudadana; al peronismo no le alcanza para llegar al poder. Cristina sigue firme en su piso de 38 por ciento mientras que desde el massismo y el randazzismo no llegaron ni a colocar un senador. “Rechazan mucho a La Cámpora aunque la misma Cristina los está relegando y su núcleo duro se enfoca en los dirigentes que la secundan en el Instituto Patria“, explican a La Provincia SA.

Por ahora, la apuesta de Massa es sumarse a Miguel Pichetto aunque algunos propios lo señalan como “el Randazzo de 2019”. “Sergio quiere hacer la tercera vía que antes era con Margarita Stolbizer, ahora con Pichetto”, aseguran.

“Si se abre una tercera vía para debilitar a Cristina, Massa lo va a hacer a pedido del gobierno”, afirman. Y en ese sentido reflexionan: “Sos Insaurralde, vas con Pichetto a una interna en la que enfrentás a Cristina en Lomas de Zamora, conurbano. Si perdés no te queda ni un concejal“.

El concejal de Tandil Mauricio D`Alessandro, por caso, ya creó su espacio al que denominó Integrar; según confirmó a este medio.

Y por último el factor del desconcierto. El rol del armador Alberto Fernández, quien ideó las carreras separatistas de Massa y Randazzo y que ahora retomó  el dialogo con Cristina, muy diferenciado del partido gobernante, a quien por estas horas comparó con “la dictadura de Temer en Brasil”.